viernes 5 de junio de 2009
“Que pena no saber volar...”
Acostumbrado (mal) a calles donde la gente choca con la gente como si los hombros estuviesen imantados, los autos con los autos como si los paragolpes también estuviesen imantados, los insultos, las bocinas, la locura y la histeria, me reconocí inmediatamente hijo de otra tierra. La tierra donde los brazos van imantados a los termos y las manos a los mates, en un andar que por apacible no es cansino, ni lento, ni retardado, ni campechano. Simplemente son cuerpos reflejando, cual siempre, las mentes y los espíritus en armonía, en equilibrio.
Solver se caracteriza por su profunda esperanza y vocación de cambio. Pero ese verde sentimiento y convicción pierde muchas veces su fuerza y poder en manos de otro no menos verde... Es que el pan que no llega al estómago también se pone verde.
Cada vez que gana el moho gana la más violenta de las acciones de los hombres contra los hombres, el hambre.
Cuando gana la violencia y la histeria, cuando los hombros se chocan y las lenguas son instrumentos de maldad, cuando el ruido avasalla con la paz y tus pares, en lugar de tenderte una mano, parecen ser tus enemigos en una selva en la cual solo sobreviven algunos, uno empieza a caminar fuera de su eje. Y cae. Es en esos momentos en que la mente y el espíritu piden vuelo, piden despegarse de la tierra, de sus enfermedades y maldades cotidianas. Claro que el cuerpo no puede satisfacer estas imperiosas necesidades del alma. Mas si cerramos los ojos por un rato, hasta que la tierra nos baje de un hondazo nuevamente, el ejercicio liberador es posible.
No tiene Montevideo pan en todas las mesas. No es la injusticia social artista exclusivo de Buenos Aires. Pero en la búsqueda del cambio la gente no ha enloquecido. Y que importante es transitar ese camino en paz…
Solver
martes 5 de mayo de 2009
Palermo
Me había sucedido cuando tuve la oportunidad de volver al barrio donde transcurrió una pequeña parte de mi infancia, veredas que hacía décadas que no caminaba. Volver a percibir el aroma agreste de los eucaliptos en verano, el canto de las chicharras en perfecta sincronía, el sol de las sierras cegándome e iluminando mi rostro; en su conjunto pudieron volver a la vida un lugar que mi memoria había archivado hace varios años ya.
Unos días atrás me sucedió algo similar. En este caso fue el bullicio del barrio de la capital, el color de los taxis y colectivos, concreto y asfalto, cigarros y café. Cada barrio tiene su propia identidad, su lenguaje o dialecto, su color y su mirada. Y lo que uno vive en sus calles irremediablemente sentenciará lo que sentimos cuando pasamos unos instantes en el. En mi caso es Palermo, su mezcla de bohemia cosmopolita y vanguardia europea decadente despierta en mí recuerdos que a fuerzas de sustancias y amantes intente borrar forzosamente durante meses, no puedo ni recordar cuantos…
Hace unas horas el caprichoso recorrido de un interno de la línea 93 me introdujo nuevamente en sus fauces, y acompañado de viejas melodías fui testigo de mis noches de insomnio y humo, quemando combustible sin sentido, buscando encontrarla caminando una vereda sin prisa, disfrutando del protector manto nocturno en el que solíamos estrechar nuestros cuerpos y almas.
Me avergüenza contar que repetí dicha costumbre por jornadas infinitas, perseguido por la premisa de algún día olvidar su rostro, su voz, su indiferencia característica, sus pesadillas, su pasado. Cada noche me sentía más lejano de su vida, y aun más furtivo en la mía; una especie de rutinario espectro caminando por las calles, buscando una mirada ahogada en la muchedumbre, que no aparecía. Caía rendido en la madrugada y con las pocas fuerzas restantes buscaba refugio, para la noche siguiente reiniciar la desesperante búsqueda. Tras cientos de infructuosos intentos, decidí abandonar mi terquedad y resignarme al olvido.
Y así pasaron años…
Sin embargo pude notar que el rostro que se esfumó de mi memoria fue reemplazado por otros aromas, sonidos y ruidos, voces, colores, sombras, miradas; la vida que olvidé y resigné vuelve a mí, cada día y cada noche que camino por las veredas de Palermo.
SOLVER
sábado 18 de abril de 2009
Una y otra vez
GRACIAS!!
A aquellos que se acercaron a vernos en shows pasados y/o lo harán en shows futuros.
A aquellos que gustan de entrar al MYSPACE a escuchar nuestro arte.
A aquellos que pasan a ver las fotos del FLOG o el FCBK y nos dejan cariños y saludos.
A aquellos que leen lo que escribimos y nos dejan sus comentarios en el blog.
A quienes nos filman o fotografían para luego regalarnos la eternidad como si el regalo de su presencia no fuera más que suficiente y conmovedor. Nosotros sabemos perfectamente que no es fácil conjugar todos los verbos para q sus presencias en nuestros shows sea un hecho. Estar, de ánimo y con ganas para venir; Tener, el tiempo suficiente para moverse y presenciar el show; Poder, hacer el gasto que a veces implica ir a vernos; Querer, a veces uno prefiere pasar su tiempo libre de otra manera. Lo entendemos.
Quizás parezca que no. Pero ese instante es nuestro momento de felicidad suprema. Como juntarse a comer con la familia, como tomar mate con amigos, como el abrazo en un gol, como un 10 en la facu o el reconocimiento de un jefe en el laburo.
Nos debemos a ustedes, no es cliché o frase hecha, es así. Nuestro arte es el puente que tenemos para llegar a ustedes. Cuanto mejor sea mejor será nuestra conexión. Lo sabemos. Es por ello que tanto ensayamos, trabajamos, estudiamos. Es para mejorar nuestro arte, para brindarles cada vez un mejor espectáculo. Que este a la altura de ese mate que dejaron de tomar, de esa peli que dejaron de ver, de esa siesta que dejaron de dormir, de esa reunión a la que dejaron de asistir…
Quizás nosotros no lleguemos a expresarlo de una manera lo suficientemente correcta como para que puedas entenderlo. Cada vez que te acercás a Solver de alguna manera u otra nos estás mimando. Nos estas dibujando una sonrisa, haciendo más feliz de lo que ya éramos, nos das fuerza, nos das vida.
A los amigos y familiares, directos o por adopción, GRACIAS!!! Una y otra vez, GRACIAS.
SOLVER
miércoles 25 de marzo de 2009
No se
No se si sos la mujer con la cual quiero jugar a mirarnos a ver quien aguanta más tiempo sin besar al otro (se que es de bobos pero este sentir es así)... Ya perdí, estoy encantado de perder.
No se si sos la mujer con la cual quiero caminar por la arena, tomados de la mano… Estamos yendo probablemente hacia ningún lado y no me importa.
No se si sos la mujer con la cual quiero entrar al mar y esperar que el sol se esconda tras el horizonte, cuando el agua se torna fría para nuestros cuerpos y los labios ya morados… No me preocupa, estamos abrazados.
No se si sos la poesía que sale de mi guitarra, las dulces notas que el piano habla… Te está hablando a vos.
No se si sos causa del mejor fruto de mis manos. No se si sos mi palabra más bella.
Lo único que se, y quiero que vos también sepas, es que estoy dispuesto a averiguarlo.
Solver
domingo 1 de marzo de 2009
Divague de Verano
En general, los actores que ejercen presión sobre nuestros cuerpos para actuar son dos abstracciones claramente asignables a dos partes del cuerpo: La razón con cede en la cabeza y la pasión con cede “central” en el corazón (a veces atiende en otros lugares!). Mientras la primera es más fría, calculadora y estratega, la segunda es más pura, noble, espontánea y natural. Claro que en ocasiones se sienta a la mesa de negociaciones un tercer señor (o señora) también fácilmente identificable con un órgano del cuerpo pero cuya abstracción me cuesta encontrar. La llamaremos entonces calor. Tenemos entonces la razón, la pasión y el “calor” en permanente disputa por la gobernación de nuestros actos. Los dos últimos han desarrollado una estrecha relación bilateral a lo largo de la historia. Suelen ser buenos socios aunque no siempre responden a los mismos intereses y lógicamente se enfrentan.
Que o cual de estos actores lleva la voz de mando es una incógnita que se devela en cada caso de manera distinta. Esto, claro está, ayuda a definir la dinámica del comportamiento de los sujetos y esto a su vez sirve para definir su personalidad. Tenemos por un lado las personas racionales, por otro las pasionales y por último las calentonas. En el medio están los matices, obvio.
Cual es la manera más acertada de comportamiento en cada caso? A quien debemos dar prioridad a la hora de tomar una decisión? La respuesta, imagino, se halla en cada uno de nosotros y esto afortunadamente es lo que nos hace diferentes. Cada quien adopta distintas posturas para su vida y algunas pueden cambiar según las circunstancias. Es decir, no se comportan necesariamente siguiendo una línea lógica.
¿Es menester la búsqueda de un equilibrio? Todos tendemos a decir que sí. ¿Porque será? Si la vida no transcurre sobre una cuerda floja ¿Porque siempre buscamos el equilibrio? ¿Acaso se nos mueve el piso? ¿Acaso vivimos ebrios? Confesiones personales al margen, no lo se. ¿Quien lo sabe??
Como sea, y creo que a esto apunta este divague, lo importante es que aprendamos a respetarnos en la divergencia. Muchas veces renegamos de las personas que no actúan como nosotros lo haríamos perdiendo de vista lo triste que sería si así fuera. Inclusive, al ver que cometieron un error, en el caso en que realmente así haya sido (los errores son medibles solo con el paso del tiempo), lo primero que acotamos es el tan famoso como despreciado “te lo dije”. Señoras y señores Solver recomienda relajarse y como diría el genial Sir Paul Mc Cartney, LET IT BE.
Solver
martes 17 de febrero de 2009
Me digo, me pido, me obligo.
La luna se eclipsa cuando regalás una sonrisa
El brillo de tus ojos intimida al sol
Tu voz es el sonar que al mar calma
Y en tus brazos la paz de las aves al volar
Yo de nuevo atrapado, poseeme soy tu hallazgo
Traicionado nuevamente por mi propio corazón
Me pido: “No te olvides de olvidar!”
Pero el ingenuo perfume de tu piel atraviesa mis rejas como displicente
Tu luz traviesa siempre encuentra un lugar por donde entrar
Es inútil engañarme, mis ojos me delatan, odio esta sinceridad!
Puedo intentar controlarme despierto, pero al caer mis parpados no domino mi cuerpo
Es la quimera que te tiene siempre como única protagonista
Es terrible enfrentar la almohada sabiendo perdida la batalla
Me obligo: “No te olvides de olvidar!”
SOLVER
martes 3 de febrero de 2009
O.N.U.
San Francisco, 26 de junio de 1945
NOSOTROS LOS PUEBLOS DE LAS NACIONES UNIDAS RESUELTOS
· a preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra que dos veces durante nuestra vida ha infligido a la Humanidad sufrimientos indecibles,
· a reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en 1a dignidad y el valor de la persona humana, en la igualdad de derechos de hombres y mujeres y de las naciones grandes y pequeñas,
· a crear condiciones bajo las cuales puedan mantenerse la justicia y el respeto a las obligaciones emanadas de los tratados y de otras fuentes del derecho internacional,
· a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad,
Y CON TALES FINALIDADES
· a practicar la tolerancia y a convivir en paz como buenos vecinos,
· a unir nuestras fuerzas para el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales,
· a asegurar, mediante la aceptación de principios y la adopción de métodos, que no se usará la fuerza armada sino en servicio del interés común, y
· a emplear un mecanismo internacional para promover el progreso económico y social de todos los pueblos,
HEMOS DECIDIDO UNIR NUESTROS ESFUERZOS PARA REALIZAR ESTOS DESIGNIOS
Se oye conmovedor, no me digan que no. Desafortunadamente es solo eso, el enternecedor preámbulo de una utopía (o una hipocresía) organizada.
La ONU es como un café de barrio. Puede que allí se charle o discuta acaloradamente sobre muchas cuestiones, algunas de mayor importancia. Pero las que realmente nos afectan y requieren mayor atención y preocupación se discuten y, sobre todo, se deciden a puertas cerradas en las oficinas donde se ejerce el verdadero poder. LAMENTABLE PERO REAL.
Esto sirva quizás para explicar el tristemente normal escenario político, económico y social mundial al que nos hemos acostumbrado. Duele admitirlo, la ONU y todos los países que la componemos vivimos fracasando.
Solver